Voy camino de mi tercera sesión de depilación láser, preparándome mentalmente para lo doloroso que va a ser. Recuerdo que en la primera sesión incluso lloré de dolor. Por eso fue que tuve que comprar una pomada anestésica. Os preguntaréis que por qué, simplemente, no dejo de hacerme la depilación láser si tantos problemas plantea. La principal razón por la que sigo soportando un método tan agresivo con mi cuerpo es que ya está pagado. 300 euros, 5 sesiones. Sí, además de doloroso es caro. ¿Que si me merece la pena pagar ese dineral que podría gastarme en conciertos, en ir al cine, en hacer un viaje con mis amigos o en libros? ¿Que si me compensa la irritación en la piel, las heridas, el dolor hasta dos semanas después de la sesión por el simple hecho de aplicarme desodorante o crema hidratante en la zona? Hombre, pues claro que lo hace. ¿No veis que es un método definitivo? No voy a tener pelo nunca más. Ya no voy a tener que preocuparme de levantar los brazos en público por si hay vello bajo estos. Ya no voy a tener que sentirme avergonzada si eso pasa, o si al bañarme en el mar se me mueve la parte de abajo del bikini. De eso se trata, ¿no? Además, así me ahorro los tirones de la cera cada tres semanas, cortarme con las cuchillas cada dos días y el picor de los pelitos que empiezan a salir. Mejor sufrir un poco más ahora y olvidarme de todas esas molestias que pueda ocasionarme mi propio vello corporal (absolutamente natural e inocuo, por cierto) o el hecho de deshacerme de él. Además, me gusto más así.

Esto son pensamientos totalmente reales, sacados de mi propia cabeza. Yo, que me considero feminista (en formación, eso sí) de pies a cabeza. Que respeto y defiendo todas y cada una de las decisiones que cada uno/a pueda querer tomar o tome sobre su propio cuerpo. Esto lo hago como autocrítica. Leo artículos y veo fotos de mujeres (o cuerpos leídos mujeres) que han dejado de depilarse. Les admiro. Profundamente. Y me da envidia por no tener la misma determinación y valentía. Fijaos hasta qué punto hemos llegado que se considera un acto valiente el no eliminar el vello de tu cuerpo. A mi el pelo no me molesta, no me parece antiestético, de hecho hay zonas de mi cuerpo cubiertas de vello que me encantan y que no cambiaría por nada del mundo (mis brazos, mi abdomen). Sin embargo, sigo depilándome. Si me preguntáis el por qué no sabría contestaros. Podría decir que no me gusta el pelo, pero no es verdad. Podría decir que es que me gusta el hecho de depilarme, pero no soy muy fan de dejarme una pasta para que una pistola que dispara una luz cegadora se encargue de destruir mis folículos pilosos para que no vuelvan a cumplir más su función, tampoco lo soy de la cera o de las cuchillas, de las cremas depilatorias o de las pinzas. Aún así, lo hago. “Además me gusto más así”. Si fuese así, me depilaría las piernas en verano, y no lo hago. No lo hago porque el pelo se me vuelve rubio con el sol, no os creáis, y oye, eso que me ahorro en dolor y dinero. No es que me guste más así, es que la sociedad me ha hecho ver que es lo correcto y de la única manera en la que voy a ser válida. Ya no es cuestión de guapa o no, sino de validez. Depilarme también es una manera de evitar miradas indiscretas o insultos. No sé si sois conscientes de hasta qué punto hemos llegado.  Conclusión: eres mujer, hazlo como quieras, hazlo por lo que quieras, pero hazlo.

Os invito a que preguntéis a un hombre por qué o por qué no se depila de la misma manera que me lo he preguntado a mí misma tantas veces. Yo lo he hecho, se lo he preguntado:

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No digo que aquí pueda englobar a todos los hombres pero estas fueron algunas de las respuestas que recibí:

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También quise obtener respuestas a la misma pregunta en mujeres, pero solo me contestó una chica:

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Sé que no son muestras demasiado representativas porque hay tantas maneras de verlo como personas existen, pero son ejemplos que me sirven para ilustrar lo que quiero decir: está claro que depilarse es una elección, pero no es una elección igual de válida dependiendo de si eres un hombre o una mujer. (Muchas gracias a todas las personas que contestaron y me dejaron publicar sus respuestas).

Quiero mostrar el caso de una compañera (que se hizo muy viral el día de ayer por los comentarios negativos que tuvo la foto) en el que se demuestra clarísimamente que la elección de no depilarse no es igual de válida para una mujer. Simplemente pensad en la cantidad de fotografías de hombres que hay circulando por internet con vello corporal y en si habéis visto un solo comentario así en ellas. Es lamentable y vergonzoso.

Este es el tweet de la compañera @AleAleyan (muchas gracias por dejarme usar tu ejemplo, por tu fortaleza y tu autenticidad)

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Y esta la fotografía de la discordia:

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Y estas algunas de las repulsivas respuestas que tuvo:

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(Sé que se argumenta que algunos de los tweets eran con tono humorístico, pero lo siento, no me vale. El humor machista perpetúa la opresión.)

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¿Desde cuándo el pelo es antónimo de higiene? ¿Cuándo se ha oído que se le haga un comentario así a un hombre por no depilarse las piernas?

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Sorpresa: las mujeres no pretendemos parecernos a los hombres cuando no nos depilamos, resulta que tenemos pelo igual que ellos.

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¿Qué tiene que ver tu orientación sexual con tu vello corporal? ¿Cuando se ha tildado de acaparador de atención a un hombre porque se vean sus piernas con pelo en una fotografía?

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Ni el feminismo es lo que a ti te de la gana que sea, ni se es menos feminista por ir depilada/o de pies a cabeza. El feminismo no es depilarse ni dejar crecer el pelo en las axilas. El feminismo, entre otras cosas, es que las mujeres que deciden hacer una cosa u otra sean respetadas de la misma manera que lo son los hombres porque tienen el mismo derecho.

Ahora otras dos fotografías de dos hombres (muy conocidos ambos, por lo que su pelo no puede pasar desapercibido) en las que no podréis encontrar un atisbo del revuelo que causó la foto de @AleAleyan.

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Casos como el de Nick Jonas y Justin Bieber (hombres que eligen que haya pelo en sus cuerpos y son respetados) los hay a patadas.

Casos como el de @AleAleyan (mujeres que eligen que haya pelo en sus cuerpos y NO son respetadas) los hay a patadas también.

Creo que no puedo escribir nada más, el resto de conclusiones debéis sacarlas vosotros mismos.

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